Un algoritmo sumamente sencillo y una configuración inicial pueden dar origen y hacer evolucionar y mantenerse en el tiempo a todo un universo, y a universos dentro de un multiverso.
El "Juego de la Vida" es un autómata celular ideado por el matemático británico John Horton Conway en 1970.
Es un juego sin jugadores ("de cero jugadores", se dice), cuya evolución sólo está determinada por una configuración o estado inicial y dos reglas, sin requerir la intervención adicional de ningún ser externo al juego.
Se desarrolla en un plano cuadriculado, donde cada cuadrícula puede estar "viva" o "muerta" en base a estas reglas:
1. Una célula muerta con exactamente 3 células vecinas vivas "nace" (es decir, al turno siguiente estará viva).
2. Una célula viva con 2 ó 3 células vecinas vivas sigue viva, en otro caso muere (por "soledad" o "superpoblación").
Se lo considera un sistema Turing completo que puede simular cualquier otra Máquina de Turing.
Es un excelente ejemplo de emergencia y autoorganización. Patrones complejos pueden provenir de la implementación de reglas y configuraciones muy sencillas.
En este video de Mates Mike se lo presenta de manera clarísima y brillante: